El vidrio templado , tiene un proceso de fabricación que le entrega propiedades únicas de resistencia mecánica. El vidrio ingresa a un moderno horno de última generación, en el cual es procesado a determinadas temperaturas y períodos de tiempo según su espesor y características de color.

Luego es sometido a un controlado cambio de temperatura mediante la inducción de aire a presiones controladas, enfriándolo bruscamente y logrando así la cohesión molecular y transformándolo en un vidrio altamente resistente. Frente a impactos, el vidrio templado, cuenta con la propiedad de desintegrarse en pequeños fragmentos, convirtiéndolo en un vidrio de seguridad.

Posee una resistencia hasta cuatro veces mayor que un vidrio recocido frente a  impactos y cambios bruscos de temperatura.